abril 04, 2009

Míster Trunse

A.D.L. (Advertencia De Lughat): este post contiene contenido altamente sentimental de parte del autor.

Normalmente, cuando escribo o pienso escribir algo, me paso horas, días e incluso semanas craneando como hacerlo. Probablemente de allí se derive la poca rapidez a la hora de lo que hoy en día llaman "postear". En todo caso, con estas rimas no dude un segundo en lanzarme sobre una pluma y papel justo al sentir la más ínfima centella del concepto o idea. Se los dejo aquí, especialmente a ti, Mathias, aunque estés todavía un poco chiquito para entenderlo:

Míster Trunse

Los perros ladran en el pueblo Donsón,

guiados todos como por un triste son.

Ladran siempre, sin excepción, cuando las once

sonando van. Es él que va pasando, es el señor Trunse

que andando está. Bestia horrible, noble inmundo.

Es muy feo, mas de ilustre le sabe todo el mundo.

Siempre altivo, con su cojo andar la calle Costrino

acostumbra cruzar. Y ¡ay! de aquél que en su camino

se atreve a postrar su linda carota, pues cuentan aquellos

que en el rostro del míster postrados están los antiguos sellos

de viejas batallas, de amores perdidos y de grandes vergüenzas.

Así que recuerda, que en buenas marañas y enredadas trenzas

te verás metido si de noche andas, más allá del rojo ocaso,

en la calle Costrino y sus vecindarios, con el encontronazo

de este ilustre, del míster que es Trunse.


Espero sus comentarios.

marzo 07, 2009

Anton Pieck

Me viene a la mente una ocasión en la que le pregunte a un amigo acerca de su pintor favorito. No recuerdo que me contesto, pero si tengo claro que cuando el me formulo la pregunta de regreso, yo me quede pasmado como un imbécil (¡Jah! ¡Como si fuera la primera vez! ¡Atarantado ancestro!). Por alguna razón que desconosco, hoy me vino la respuesta tan súbita como el hambre le viene a mi buen compañero Lughat (grrmlghlf...); Anton Pieck. ¡Oh, fabuloso pintor holandés! Librerías de viejo, bazares, tienda de curiosidades, vendedores ambulantes o presentaciones de circo, la mayoría de veces una típica "foule" (palabra francesa que podría traducirce con gentillo, pero prefiero dejarlo así) ... ¡En fin! Todos las pinturas de este magno artista, que este año cumplirá 22 años de fallecido, tienen un toque de irrealismo, y al mismo tiempo un extraño aire alegre y de tranquilidad, incluso en el cuadro más siniestro o movido. No se si seré el único loco al resentirlo, probablemente si, pero cada vez que veo a un niño, a un anciano, hombre, mujer, o cualquier personaje de estas escenas, me siento indentificadísimo (sin miedo a usar el superlativo) con quienquiera que sea este.
Entonces, aprovechando esta entrada, he puesto toda una galería a su disposición, que podrán ver haciendo click en la imagen del margen derecho.

Esperando que la disfruten:

El oráculo clandestino y su ayudante.

enero 29, 2009

El Cuento Número Trece

Creo que nunca antes había disfrutado tanto un libro como lo hice con esta primera y hasta donde sé, única novela de Diane Setterfield. No sé porque.
No creo que haya sido la trama, puesto que no lo leí rápido. Lo agarraba cuando tuviera ganas, aunque, debo decir que una vez lo hacia, ese exquisito deje de misterio e intriga hacía que no hubiera nada que me lograra separar de él. ¡Ni siquiera el tener que darme de comer, bibliófilo desalmado!
No fue tampoco esa magnifica forma de escribir lo que más me gusto, (con el que, a pesar de todo, te deleitas de una forma sorprendente) puesto que hubo momentos, tengo que admitirlo, en los que me aburrí.
¡Ya sé!
Supongo que fue simplemente por ser tan personal. No para todos por supuesto. Me refiero, modestia aparte, para los diletantes y amantes de la lectura como yo. (¡Jah! Y después me dicen presumido.) Y eso, de una forma relajante, deliciosa y placentera, en el sentido literal de la palabra.

Definitivamente un homenaje a la literatura y a la Verdad, que como comentan muy acertadamente en The Spectator, "[...] es un libro que nos devuelve el amor por la lectura".

¿Y la trama a todo esto? No gran cosa. Bueno, al menos eso es lo que parece a primera vista, como quien diría:
Margaret Lea, lectora empedernida y librera de viejo junto con su padre, recibe una carta de la entrañable y casi mística escritora Vida Winter, en el que le promete contarle la Verdad y nada mas que la Verdad acerca su vida. Una vida que nadie a logrado contar, tan enredada en mentiras, recuerdos e imaginación.

Pero creo que me entenderéis mejor que con descripciones u opiniones, con un fragmento. Helo aquí, uno de mis numerosos retazos favoritos:

“- Los lectores – prosiguió la señorita Winter – son ingenuos. Creen que todo lo que se escribe es autobiográfico. Y lo es, pero no como ellos creen: La vida del escritor necesita tiempo para descomponerse antes de que pueda ser utilizada para alimentar una obra de ficción. Hay que dejar que se pudra. Por eso no podía tener a periodistas y biógrafos hurgando en mi pasado, recuperando retazos y fragmentos, conservándolos mediante sus palabras. Para escribir mis libros necesitaba dejar tranquilo mi pasado a fin de dejar que el tiempo hiciera su trabajo.”

Les dejo a ustedes juzgar. No es el mejor fragmento, pero a mi me fascina.

enero 28, 2009

Disculpas, bienvenidas y presentaciones

Podría decir que he dejado de escribir durante todo este tiempo que, semana tras semana, mes tras mes, se convirtió en casi un año (¡¿Tanto fue?!) por muchas razones: falta de tiempo, quizás de inspiración, o lo que sea que se me ocurra. Pero no. La verdad es que después de unas cuatro semanas de no escribir (estas si por falta de tiempo), fui aplazando poco a poco por una suerte de pánico escénico. Cada día me decía a mi mismo: ¿¡Y ahora que voy a hacer que llevo ya tanto tiempo sin escribir!? Y así hasta llegar a hoy. Me senté decidido a escribir saliera lo que saliera. Algo así como un regalo de Navidad y de Año Nuevo tanto para los lectores como para mi conciencia que me roía por dentro.
Pero es sabido y conocido que todos los cambios, en este caso el de un año a otro, traen algo nuevo, así que dejando a un lado algunos segmentos fijos que he planeado para este año (tales como " Hablando de adaptaciones " o " La Criatura Del Mes "), me enorgullece presentarles a Hjik Lughatmir, o Lughat para los conocidos. Es un pequeño goblin Irlandés traductor que me ayudara con la edición, gestión y administración de la página desde hoy. Podréis reconocer sus aportaciones o modificaciones por característica letra cursiva marrón-roja. No os preocupéis, es un ser extremadamente culto, atractivo y goza con mi plena confianza (a pesar de ser un "poco " presumido y fácil de sacar de quicio). ¡¡No hablemos de usted, ruin ermitaño!!
Entonces, despidiéndome, les deseo:
¡¡unas felices, pero atrasadas, fiestas!!

marzo 07, 2008

Guardianes de la noche

Andan indistinguibles entre nosotros, con apariencia humana, y se hacen llamar ellos mismos los Otros. Están dotados de un poder inimaginable y conviven con toda clase de extraños y feroces seres tales como vampiros, teriántropos y espíritus del Crepúsculo. Todos ellos, en un principio humanos, al descubrir al Otro que mora en ellos, se ven obligados a jurar fidelidad a uno de los poderosos bandos; o bien a la noble Luz o bien a las magníficas Tinieblas.
Desde tiempos inmemorables ambos bandos luchaban sin cesar, por lo cual se formaron las Guardias; la Nocturna para vigilar a los Tenebrosos, y la Diurna, para custodiar a los Luminosos. Desde entonces, al firmarse el Gran Pacto, la Luz y las Tinieblas cohabitan en una inestable y difícil tregua.

Sin embargo, una antigua profecía habla que un día surgirá un poderoso Otro con habilidades mágicas extraordinarias, se verá tentado por uno de los dos bandos e inclinará la balanza.

Ese día por fin ha llegado...


Realmente me devore esta grandiosa novela de Sergei Lukyanenko, en mi opinión, uno de los más grandes escritores de ciencia-ficción y de fantasía que haya visto su país natal, Rusia (devore, solo en sentido figurado; no sería capaz de cometer tal magno crimen).
Llevado al cine con un enorme éxito por Timur Bekmambetov, este libro relata las aventuras de Antón, un joven Otro luminoso, el cuál, ciertamente, no se imagina las consecuencias que puede tener para la humanidad cada uno de sus movimientos, y, por supuesto, la eterna lucha entre el Bien y el Mal. Aunque, personalmente, (a pesar de ser una magnífica película) opino que el libro esta incontables veces mejor que esta última.

febrero 23, 2008

El reinado del fuego

Siempre me han gustado, mas bien fascinado, las películas en los que seres míticos conviven (no necesariamente pacíficamente) con los humanos, como en el caso de "El señor de los anillos", del célebre director Peter Jackson. No falta decir que siento la misma atracción por los filmes apocalípticos tales como "Pulso", dirigido por Jim Sonzero. Imagínense entonces lo maravillado que quede al ver la película de Rob Bowman, "El reinado de fuego", un largometraje que combina ambos géneros, dando una especie de filme de ciencia-ficción:
Cuando Quinn, un niño londinense de doce años, despierta accidentalmente un fabuloso dragón de un extenso letargo, el caos se desata. Bombas nucleares, ciudades devastadas, innumerables dragones; el infierno reina en la Tierra. Veinte años más tarde, Quinn dirige un grupo de sobrevivientes en una fortaleza en la desolada Inglaterra, cerca de Londres. Matan a cuantos dragones se les acerquen, pero no se atreven a ir más lejos. Pero eso cambiará cuando un grupo de norteamericanos mata-dragones llega acareando un terrible secreto: Quinn deberá acompañarlos a Londres para exterminar al gran y único macho y así acabar con toda la raza.
Con unos fabulosos dragones y unos espectaculares efectos especiales, esta película le encantara a todo amante de los dragones y de la ciencia-ficción. Y como me cuento entre ellos, la recomiendo sinceramente.