Me viene a la mente una ocasión en la que le pregunte a un amigo acerca de su pintor favorito. No recuerdo que me contesto, pero si tengo claro que cuando el me formulo la pregunta de regreso, yo me quede pasmado como un imbécil (¡Jah! ¡Como si fuera la primera vez! ¡Atarantado ancestro!). Por alguna razón que desconosco, hoy me vino la respuesta tan súbita como el hambre le viene a mi buen compañero Lughat (grrmlghlf...); Anton Pieck. ¡Oh, fabuloso pintor holandés! Librerías de viejo, bazares, tienda de curiosidades, vendedores ambulantes o presentaciones de circo, la mayoría de veces una típica "foule" (palabra francesa que podría traducirce con gentillo, pero prefiero dejarlo así) ... ¡En fin! Todos las pinturas de este magno artista, que este año cumplirá 22 años de fallecido, tienen un toque de irrealismo, y al mismo tiempo un extraño aire alegre y de tranquilidad, incluso en el cuadro más siniestro o movido. No se si seré el único loco al resentirlo, probablemente si, pero cada vez que veo a un niño, a un anciano, hombre, mujer, o cualquier personaje de estas escenas, me siento indentificadísimo (sin miedo a usar el superlativo) con quienquiera que sea este.Entonces, aprovechando esta entrada, he puesto toda una galería a su disposición, que podrán ver haciendo click en la imagen del margen derecho.
Esperando que la disfruten:
El oráculo clandestino y su ayudante.
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